Siglo XXI, España: dos bandas de zombis se pelean por el control del país. No sé cómo pero hemos llegado a esta lamentable situación que me recuerda ligeramente a la Restauración Borbónica. ¿Qué se ha de hacer para que esto funcione?
De un lado, puede ser la falta de líderes políticos fiables, transparentes y con las ideas claras. Yo aún no lo he visto y el resto de la población tampoco. Eso tiene una posible traducción en que, cuando uno no sabe a quién votar, normalmente se decantará por un partido históricamente sólido y teóricamente capaz. Esta práctica nos ha llevado a un bipartidismo del que no sabemos salir.
La mentalidad cerrada de muchos habitantes del país tampoco ayuda: apoyan a un partido a muerte, sin castigar ni premiar por sus acciones. Los partidos nuevos parecen no gozar de oportunidades. De hecho recuerdo alguna anécdota, pequeños gestos que irritan, por ejemplo: se cuelga publicidad electoral del Partido Pirata y a la mañana siguiente se tapa con la del Partido Popular. Los distintos partidos no participan en regimen de igualdad en unas elecciones.
Con ello, se favorece la incompetencia. Me explico: cuando un partido sabe que va a ganar no se esfuerza por ser competente o sacar buenas ideas. En definitiva, lo que pasó en las elecciones pasadas. Esto sume el país en la mediocridad, que precisamente es casi donde estamos en este momento. La sensación de seguridad que tienen es demasiada y les lleva a tomar decisiones exageradas.
Incluso todo este ambiente provoca que un elevado porcentaje de la juventud vea la política como algo fútil, inútil, sin sentido. La falta de interés, que puede ser contagiosa, se traduce en abstención que una vez más beneficia a los "partidos mayoritarios".
Mientras los principales partidos la lían donde quieren y hacen lo que les da la gana, se convierten en la comidilla de los principales medios y se aparta del panorama público por eclipse a los "partidos minoritarios". Con pocos recursos económicos y sin la atención de los medios, es difícil darse a conocer y exponer sus ideales. Luego vienen los prejuicios. Entonces aparece de nuevo la falta de innovación e ideas frescas que tanto nos falta.
Pero los humanos no terminamos de ser tontos del todo. Disponemos de nuestro salvador: Internet. Internet no se puede corromper porque somos todos. Aquí sí que hay más o menos una competencia con más igualdad. De hecho, es tan importante que el analfabetismo digital crea una brecha política. No es nada que me invente, es algo lógico: en las últimas elecciones muchos partidos centraron su campaña electoral casi exclusivamente en la Red, obteniendo al final entre todos decenas de miles de votos (como se puede deducir, la inmensa mayoría provinentes de gente que suele navegar). No me extrañaría que esta situación cada vez se agudice más a medida que un mayor porcentaje de gente se vaya conectando.
Pero algo empieza a cambiar, algo se intuye. En las pasadas elecciones los dos grandes partidos se estancaron en votos (PP) o perdieron (PSOE) en favor de "partidos minoritarios"; y hablo de millones de votos. Espero que esto les aporte las tan ansiadas oportunidades, aunque paradójicamente la dispersión de los votos ha provocado que la mayoría de los partidos pequeños no hayan podido entrar en las Cortes.
Una vez más, agradecería vuestras opiniones al respecto, iniciar un debate siempre es enriquecedor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario